*

Tu Clipping diario de Noticias de Marketing Político en un solo lugar

Una “Barbie” en campaña

Ni a los corresponsales de la prensa internacional les pasó por alto que el anuncio de la caída, enhorabuena, del capo del narcotráfico, Édgar Valdez Villarreal, apodado La Barbie, formaba parte de los anuncios de la promoción del Cuarto Informe presidencial.
En su despacho sobre el arresto del capo, publicado ayer en la página 6 de The New York Times, Randal C. Archibald incluye una curiosa referencia a uno de los miles de spots sobre el Informe que saturan los espacios mexicanos de radio y televisión. Se trata de un anuncio actuado por el Presidente para promover su estrategia contra el crimen, que el corresponsal consideró vinculado al anuncio de la noticia del momento, el de la aprehensión del jefe mafioso:
“Alrededor de una hora después del anuncio del arresto del señor Valdez —anota el corresponsal con la mayor corrección—, el señor Calderón apareció en un anuncio televisado estilo campaña (“campaign-style televised announcement”), con escenas de policías en marcha, un cuarto de guerra de alta tecnología y familias, declarando que la lucha contra el crimen ‘vale la pena. Tú eres la razón’”.
El estratega de la actual campaña presidencial podría mostrarse orgulloso de un acierto muy apreciado en la comunicación política: el de lograr reforzar los efectos de los mensajes colocados en los anuncios publicitarios con los mensajes colocados en los espacios noticiosos, en este caso el anuncio relativo a La Barbie. Sólo que esa continuidad pierde eficacia cuando el truco queda a la vista, e incluso desde el lejano think tank estadounidense de global inteligence, Stratfor, se envía el mensaje inmediato de que el arresto del delincuente “será un golpe de relaciones públicas para el gobierno mexicano, aunque hará poco para sofocar la violencia en el país”.
¿En campaña o en gobierno?
Desde los setenta, el vocero del presidente estadounidense Jimmy Carter, Patrick Cadell, acuñó el concepto de “campaña política continuada” como fórmula para contar con “gobiernos con aprobación pública”. Y ya en 1980, el periodista y más tarde asesor del presidente Clinton, Sidney Blumenthal, escribió su libro La campaña permanente, en el que estableció que la nueva forma de gobierno es, precisamente, seguir en un modelo de campaña en el que las nuevas tecnologías de manejo de opinión pública y medios han creado un nuevo sistema en que los consultores han reemplazado a los antiguos jefes partidistas.
El problema está en confundir los objetivos de la campaña electoral y los objetivos de la campaña permanente desde el gobierno. En la primera se trata de ganar, de vencer a uno o a varios adversarios con mensajes que dividen a los bandos y a sus seguidores. En la segunda se trata de convocar, de unir fuerzas para generar condiciones que permitan cumplir un programa de gobierno a través de acuerdos y negociaciones de los partidos para formar coaliciones en torno a leyes y presupuestos en el Congreso. Y sólo como corolario de un buen desempeño en este proceso constructivo de gobierno, la campaña permanente también sirve al gobernante y a su partido para engarzar con la siguiente campaña electoral y obtener triunfos que refrenden esa gestión.
Enigmática sonrisa
Pero en nuestro medio, las campañas permanentes de gobierno, primero de Fox y ahora de Calderón, parecerían confundirse con campañas electorales de partido, con el resultado de dividir y no de convocar con eficacia las voluntades necesarias para sacar adelante acciones y políticas públicas. El resultado es que ninguno de los dos pudo formar coaliciones de gobierno a favor de sus programas. Pero el actual Presidente llegó al extremo no sólo de renunciar a formar coaliciones a favor de las acciones de gobierno, sino de formar, desde el gobierno, alianzas electorales contra el partido con más peso en el Congreso, con la consecuencia de alejar los pactos de gobierno, aunque con la posibilidad de que la sonrisa de La Barbie esté anunciando algún arreglo para descabezar algún prospecto electoral.

José Carreño Carlón: Premio Nacional de Periodismo por artículo de fondo, director de la oficina presidencial de comunicación...

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Diseño FacilCom