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El papel de los medios de comunicación en la campaña electoral


María Holgado González
Profesora de Derecho Constitucional
Universidad Pablo de Olavide, Sevilla


RESUMEN

Los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento del
sistema democrático, especialmente durante la campaña electoral, proporcionando la información necesaria para que los ciudadanos ejerzan su derecho al voto de forma libre y racional. Algo
que no escapa a los partidos políticos, que encuentran en los medios, sobre todo en la televisión,
el cauce idóneo para hacer llegar a los ciudadanos su mensaje y dar a conocer a sus líderes. El
Estado, en este punto, tiene que garantizar la igualdad de oportunidades de todas las formaciones
que concurren a las elecciones, imponiendo la neutralidad y el respeto al pluralismo político en
la información electoral.
Este artículo analiza, desde un punto de vista crítico, las leyes que regulan en nuestro
país el acceso de los partidos a los medios (prohibición de contratar publicidad electoral, espacios
gratuitos, etc.). Una regulación que, hasta la fecha, se ha basado más en la idea de la propaganda que en la de la confrontación política entre las distintas opciones. Por ello se reclama la
fórmula del debate electoral como la mejor vía para que los ciudadanos conozcan las diferentes
propuestas políticas y decidan mejor su voto.


Introducción
Sin medios de comunicación sería difícil de imaginar hoy día la democracia. La vida política, sin duda, se enfoca y desarrolla de cara a los mass media. No hay mitin o acto de partido, intervención parlamentaria, actuación de un miembro del Gobierno o declaración de algún representante de la oposición que no se realice sin tener presente su repercusión en la opinión pública. No es exagerado afirmar, por tanto, que, especialmente cuando se acercan las elecciones, los partidos y sus líderes, actúan condicionados por el posible “titular” del día siguiente. Y es que la influencia de los medios de comunicación, que alcanza su grado máximo tratándose de la televisión, y su relevancia como fuente de información política son innegables en la sociedad contemporánea. Hasta el punto de poder hablar, como Sartori, de telecracia, aludiendo con ello a que «la televisión condiciona fuertemente el proceso electoral, ya sea en la elección de los candidatos, bien en su modo de plantear la batalla electoral o en
la forma de ayudar a vencer al vencedor»

La regulación de los medios durante la campaña
La presencia en los medios, especialmente en la televisión, constituye, sin lugar a dudas, la más importante de las formas que tienen los partidos políticos de dar a conocer su mensaje y solicitar el voto durante la campaña electoral, frente a otras más clásicas como la tradicional “pegada de carteles” o la celebración de mítines. De hecho, estas últimas se siguen llevando a cabo pero con una finalidad
mediática, es decir, están concebidas para ser televisadas, o recogidas en imágenes o titulares de prensa que tienen un considerable efecto multiplicador del mensaje. El líder del partido ya no expone su programa político únicamente a los asistentes al mitin, sino que lo hace, sobre todo, dirigiéndose a los telespectadores del espacio informativo en el que se recogerá su intervención (es sabido que los
líderes que intervienen en estos actos son avisados de la inmediata conexión en directo de un espacio informativo de televisión.
.
Consciente del relevante papel que juegan los medios de comunicación en un momento tan crucial en cualquier sistema democrático, como es el de las elecciones, el legislador ha regulado minuciosamente algunos aspectos de su funcionamiento durante la campaña electoral, en la LOREG3  y en las Leyes Orgánicas reguladoras de la publicidad electoral, con la idea de garantizar el pluralismo político y la igualdad de oportunidades entre todas las formaciones  políticas, de modo que la contienda electoral sea lo más justa posible. Tan alta aspiración se procura lograr principalmente a través de dos medidas previstas en estas leyes: la prohibición de contratar publicidad electoral, de un lado, y la concesión de espacios televisados gratuitos a las principales fuerzas políticas, de otro. Es cierto que, en cambio, esta legislación ha eludido un aspecto tan esencial como es el de la acción informativa de los medios de comunicación durante las elecciones, olvidando prestar mayor atención a la información electoral propiamente dicha o regular, por ejemplo, la celebración de debates electorales
televisados.


a) La prohibición de contratar publicidad electoral

La primera de estas medidas trata de evitar que los recursos económicos de los partidos condicionen la igualdad en el acceso a los medios de comunicación, de modo que los que terminen haciendo uso de la publicidad electoral televisiva y acaparen el espacio audiovisual durante la campaña electoral sean los partidos económicamente fuertes. Es evidente que no todas las formaciones políticas cuentan con los mismos ingresos, ni pueden, por tanto, emplear el mismo esfuerzo económico en hacer llegar a los electores su mensaje y su programa, a través de la propaganda. Y como es sabido, la realizada en la televisión es de las más caras, por lo que quedaría sólo al alcance de unos pocos partidos. Por esta razón, en nuestro país se ha optado por la solución de prohibir a todos ellos contratar
publicidad en las cadenas de televisión tanto públicas como privadas. Así, la presencia de los partidos en este medio de comunicación durante la campaña electoral no se hace depender de la capacidad económica de los mismos. La publicidad en la prensa escrita y en las emisoras de radio privadas se permite, si bien, ha de quedar claro para los lectores y oyentes que se trata de publicidad, por
lo que ha de identificarse como tal para garantizar la correcta información del elector. Además, se prohíbe a estos medios toda discriminación entre los distintos candidatos en cuanto a la inclusión, tarifas y ubicación de dichos espacios.

Teniendo presente, como es razonable pensar, que cuantos más medios económicos estén a disposición de una fuerza política, en mejores condiciones se hallará para vencer a las demás o para defender sus puntos de vista , con estas medidas se consigue, al menos en este aspecto, la igualdad de condiciones entre todas las formaciones que concurren a las elecciones. Esta igualdad que nuestra Constitución garantiza (art. 14), obligando, además, a los poderes públicos a involucrarse para que no sea un simple enunciadoformal, sino que se traduzca en una real y efectiva igualdad de oportunidades, promoviendo las condiciones necesarias para ello y removiendo los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud (art. 9), es absolutamente indispensable para asegurar unas elecciones justas y verdaderamente democráticas. Los ciudadanos, para ejercer con verdadera libertad su derecho al voto, han de poder elegir entre todas las opciones que democráticamente se presentan al electorado, y para ello éstas han de tener oportunidad de darse a conocer a través de medios que se encuentren al alcance de todos. Sólo así se garantiza el pluralismo político que está considerado como uno de los valores superiores de nuestro ordenamiento jurídico (art. 1 CE).


b) Los espacios gratuitos
La prohibición de contratar publicidad en el medio televisivo viene contrarrestada por el derecho a disponer de espacios gratuitos en las cadenas públicas (7)

No podía ser de otro modo puesto que el acceso de las formaciones políticas a los
medios de comunicación de titularidad pública está garantizado constitucionalmente a los “grupos políticos significativos”. En efecto, nuestra Constitución, siguiendo el ejemplo de la Constitución portuguesa , dice así:
«La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España»

Para poder acceder a los espacios gratuitos en las emisoras de radio y televisión de titularidad pública los partidos tienen que cumplir el requisito de haber presentado candidaturas en un número determinado de circunscripciones electorales, que varía en función del ámbito de las elecciones en cuestión (generales, municipales, europeas, autonómicas). El acceso a los medios de comunicación queda asegurado, por tanto, a prácticamente todas las formaciones políticas, estén o no representadas en el Parlamento, evitando que la oferta electoral mostrada en los mass media se reduzca a los dos o tres partidos más significativos. Y ello contribuye en alguna medida a la movilidad del sistema de partidos,
permitiendo a las formaciones nuevas o que no alcanzaron representación en elecciones anteriores, darse a conocer y difundir su mensaje a través de medios con tanta repercusión como son la radio y la televisión. Hay algunos autores que consideran, no obstante, que las actuales condiciones para beneficiarse de estos espacios gratuitos son extremadamente generosas por haber permitido a partidos
ficticios utilizar estos espacios con fines distintos a los electorales, “produciendo con ello, al margen de un claro fraude de ley, una sobresaturación de tiempos de propaganda electoral, que acaban perjudicando a las auténticas candidaturas y en definitiva al conjunto del electorado” . Por este motivo sugieren endurecer estos requisitos o exigir una fianza a los partidos que concurran a las elecciones, fianza que sería devuelta después de haber obtenido un número determinado de votos
.
No obstante, no parece conveniente que para evitar su posible utilización fraudulenta se ponga obstáculos a quienes legítimamente pretenden hacer un correcto uso de ellas, teniendo en cuenta que exigir fianzas a pequeños partidos o a nacientes formaciones políticas los colocaría en una clara situación de desventaja frente a partidos ya consolidados que cuentan con suficientes fondos económicos. El acceso a los medios de comunicación trata nuevamente de garantizar la igualdad de condiciones entre todas las formaciones políticas, igualdad que se traduce en proporcionalidad (tratamiento igual a los iguales y desigual a los desiguales), atendiendo al respaldo electoral en anteriores elecciones. Este también llamado por algunos “derecho de antena” consiste en unos tiempos reservados en las emisoras de radio y televisión públicas que van desde los diez hasta los cuarenta y cinco minutos para cada partido, en función del número de votos que hayan obtenido en elecciones anteriores . Las distintas Comunidades Autónomas han seguido un criterio similar a la hora de conceder espacios a los partidos en los medios de comunicación de titularidad pública dentro de su ámbito territorial de
difusión (ya sean medios de la respectiva Comunidad, o medios nacionales en la programación regional). La distribución de estos espacios gratuitos la lleva a cabo la Junta Electoral
Central a la vista de la propuesta realizada por una Comisión de Radio y Televisión de la que forman parte representantes de los partidos políticos con escaño en el Congreso de los Diputados, participando con un voto ponderado. Su tarea consiste en distribuir entre los distintos partidos los espacios gratuitos reservados en las emisoras de radio y televisión públicas para la emisión de mensajes
electorales, y lo hace aplicando los criterios establecidos por la ley, y atendiendo
a las preferencias de los partidos mayoritarios 19 . La Junta Electoral Central es el
órgano decisor y puede aceptar la propuesta de la Comisión de Radio y Televisión,
modificarla en los aspectos que estime oportunos o resolver las discrepancias
habidas en su seno. Tratándose de la programación regional o local de estos
medios públicos, la Junta Electoral Central puede, y, de hecho, así viene haciéndolo, delegar su competencia en las Juntas Electorales Provinciales que nombrará
una Comisión, con las mismas funciones y composición, en el ámbito territorial
de que se trate.

La exigencia de neutralidad
Como decíamos al principio, en este terreno la legislación española adolece
de una visión de los medios de comunicación poco acorde con su función informativa. Al prohibir la contratación de publicidad electoral e imponer espacios
gratuitos para los partidos en las emisoras de radio y televisión públicas, estas
leyes parecen sólo tener en cuenta a los medios de comunicación como instrumento o lugar para la propaganda política. Dicho de otro modo, se acercan más a la
idea del “consumidor al que se trata de manipular que a la del ciudadano al que
hay que informar” 20. Pero, ¿qué ocurre con la programación informativa? No nos referimos ya a
los tiempos concedidos a los partidos de forma gratuita para que expongan y den
a conocer con total libertad su programa y a su candidato 21, sino a la información
sobre elecciones que es elaborada por los propios medios de comunicación y que
«goza de mayor capacidad de influencia en la formación de la opinión pública en
tanto se presume su imparcialidad, objetividad y veracidad» 22. A nadie se oculta
que mientras que el ciudadano apenas repara en los espacios electorales cedidos
obligatoriamente a los partidos, sí muestra mayor interés por la infamación electoral recogida en los telediarios y en otros programas.Pues bien, la única referencia a la información política durante la campaña electoral que encontramos en las leyes es la que exige a las emisoras de radio y

televisión respetar los principios de neutralidad y pluralismo político 23. Así, cualquier comportamiento que se aparte de dicha neutralidad tanto en las cadenas públicas como privadas puede ser recurrido ante la Junta Electoral 24.
.
El principio de neutralidad informativa en los medios de comunicación de
titularidad pública, esencial para el normal desarrollo de la campaña electoral, se
recoge en el Estatuto de la Radio y la Televisión como uno de los principios
inspiradores de su actividad (“la objetividad, veracidad e imparcialidad de las
informaciones” 25). Resulta, por otra parte, evidente que los medios de comunicación de titularidad pública deben realizar una adecuada cobertura informativa de
la campaña electoral, dada la relevancia pública de las elecciones, desde el punto
de vista del derecho de la sociedad a recibir información 26.
El sometimiento de las emisoras de televisión privadas a los mismos límites
de neutralidad y objetividad que las públicas durante la campaña electoral podría
suscitar dudas acerca de su constitucionalidad 27. ¿Cómo puede el Estado intervenir
en el modo en el que se emite una información sobre elecciones? ¿Hasta qué punto
puede limitar el ejercicio de la libertad de información, exigiendo esa neutralidad?
Estas dudas de inconstitucionalidad revisten más fundamento tratándose de
un derecho que trasciende al simple ejercicio individual por parte del profesional,
porque, como es sabido, las libertades de expresión e información contribuyen a
la formación de una opinión pública libre, sin la que sería inconcebible el propio
sistema democrático. Como ha reconocido el Tribunal Constitucional, las libertades de expresión e información constituyen “garantía de la opinión pública libre,
que es una institución ligada de manera inescindible al pluralismo político, valor
esencial del Estado democrático, estando estas libertades dotadas por ello de una
eficacia que trasciende a la común y propia de los demás derechos fundamentales” 28
Ha de existir, por tanto, una causa jurídica lo suficientemente relevante
como para justificar la limitación de la libertad de información consistente en
exigir neutralidad en campaña electoral tanto a los medios públicos como privados. Y esa causa legitimadora es precisamente el ejercicio por los ciudadanos del

derecho al voto, que ha de ser, como dice la Constitución (art. 68.1), universal,
igual, directo, secreto y además libre. Libertad que no se garantiza únicamente por
la ausencia de cualquier tipo de presión o coacción en su ejercicio, sino que exige
que el elector disponga de la información necesaria acerca de la oferta electoral
(partidos que concurren a las elecciones, candidatos, programas de gobierno, etc.).
Si las libertades de expresión e información son indispensables en una
sociedad democrática, por cuanto permiten formar una opinión pública libre, el
derecho al sufragio es, como dice el Tribunal Constitucional, “nervio y sustento
de la democracia” 29 , puesto que a través del mismo se logra la manifestación de
la voluntad popular. Por ello, el Estado ha de velar por que los ciudadanos puedan
tener los elementos necesarios para emitir su voto de manera racional tras haber
recibido de forma apropiada la información referida a su entorno social y político
así como a las opciones políticas existentes. Una información que, además de
veraz, ha de ser completa, sin dejar fuera a ninguna de las formaciones políticas
que concurren a las elecciones, y ofrecida con objetividad e imparcialidad. Tal
limitación entraría por tanto dentro de la previsión constitucional según la cual las
libertades de expresión e información “tienen su límite en el respeto a los derechos
reconocidos en este Título” (art. 20.4 CE), a saber, el derecho a participar en los
asuntos públicos y a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos
públicos (art. 23 CE). Igualdad que, de nuevo, no ha de entenderse en un sentido
mecánico, empleando la expresión del Tribunal Supremo, sino como proporcionalidad, esto es, “atendiendo a la representatividad adquirida en anteriores contiendas electorales”
30 . Ahora bien, los tiempos en la información electoral no tienen
que ser una proyección exacta de los espacios gratuitos, porque no estamos ante
propaganda electoral sino ante programas de naturaleza informativa, y “la determinación de su contenido y realización corresponde a empresas de gestión de los
servicios de Radio y Televisión” 31. De lo contrario, se estaría vulnerando la
libertad de información del medio, que es el que ha de determinar qué hechos en
campaña electoral son noticiables. Cuestión distinta es que finalmente la presión
ejercida por los partidos que están representados en los Consejos de Administración de los Entes Públicos termine trasladando el mismo esquema de los espacios
gratuitos a la información electoral.
Ésta es, además, una exigencia generalizada en los países europeos, donde
se admiten sin ningún problema las limitaciones impuestas a los medios de
comunicación, en cuanto son un instrumento para asegurar la igualdad de todos los
participantes en el proceso electoral y la libertad del derecho de voto
32 . Así,encontramos la exigencia de espacios iguales a todos los partidos durante el

período de la campaña electoral o la prohibición de transmitir mensajes publicitarios en estos medios durante los días previos a las elecciones (Italia) o el
sometimiento de las emisoras de radio y televisión privadas a las recomendaciones
del Consejo Superior de lo Audiovisual, debiendo respetar un equilibrio entre
todos los partidos políticos en la emisión de la información relativa a las elecciones (Francia).
Los debates electorales Junto a los espacios de información electoral que se insertan en los propios
telediarios, y a los que, como acabamos de señalar, resulta de aplicación la
exigencia de neutralidad, encontramos el formato televisivo de los debates electorales, que inauguraron con éxito Richard Nixon y John Kennedy en 1960 y que se han convertido en una práctica generalizada en buena parte de los países democráticos. En España, sin embargo, las leyes guardan un absoluto silencio en este aspecto; todo lo contrario a lo que sucede con la doctrina, que desde hace ya
algún tiempo, viene reclamando su regulación y celebración, por considerarlos un
medio idóneo para que del enfrentamiento entre los distintos candidatos y de la
exposición del contenido de sus programas, el elector obtenga mejor la información necesaria para tomar la decisión que estime más conveniente, constituyendo
«un expediente mucho más eficaz para formar la opinión pública» 33. Como ha escrito Artemi Rallo, «resulta indudable que los debates electorales constituyen el instrumento por excelencia de una idea constitucionalmentecorrecta de campaña electoral basada en la concurrencia no sólo formal sino
cualitativa o material, en el contraste entre las diversas opciones electorales en
términos de discusión, en el debate frente a la propaganda, en el diálogo frente al
monólogo» 34. La misma idea la destacaba González Encinar, con ocasión de las
pasadas elecciones generales en las que no se llegó a celebrar ningún debate:
«El ciudadano, que luego como elector habrá de emitir su juicio sobre los distintos
candidatos, necesita, como cualquier otro juez, que las partes confronten antes,
directa y abiertamente, sus respectivas posiciones. Sólo así podrán los electores
ejercer su derecho al voto con suficiente conocimiento de causa y de personas,
habiendo visto a los candidatos en el ejercicio de la actividad esencial y definitoria
de la democracia, el libre, abierto y pacífico debate de las ideas. Y por eso se
celebran debates electorales en todos los países del mundo civilizado, menos en
España. En realidad, si bien se mira, las elecciones que se celebran sin un previo
debate público entre los candidatos más que elecciones democráticas son elecciones

oclocráticas, o, para ser más exactos, son una prueba evidente de que la democracia
degenera, tiende a la oclocracia» 35.
Y es que, aunque parece que los actores políticos prefieren la propaganda
al debate político (como se refleja en unas leyes que, al fin y al cabo, son obra de
los partidos políticos representados en el Parlamento, destinatarios a su vez de las
mismas), “la simplificación de los mensajes al contraste vivo de las opiniones por
el potencial riesgo que su exposición comporta” 36 , no hay duda, a tenor de los
índices de audiencia, de que los ciudadanos siguen con más atención los debates,
estos espacios de confrontación, que presentan un formato más atractivo, y que se
ajustan mejor a lo que debe entenderse por campaña electoral, esto es, la libre
comunicación de ideas de los distintos candidatos que concurren a las elecciones 37
.
A pesar de no estar regulados en la LOREG, este tipo de debates se ha
celebrado, sobre todo en los medios de comunicación de titularidad privada, y ha
sido la Junta Electoral Central la que ha ido concretando su régimen jurídico, por
ser la encargada de velar por el cumplimiento de los principios de neutralidad y
pluralismo, como hemos señalado anteriormente 38. Resulta, cuando menos, paradójico, que no hayan sido los medios de comunicación estatales los encargados de asumir y consolidar esta práctica, ya que, tratándose de un servicio público esencial 39, son la sede más apropiada para informar a los ciudadanos de las distintas opciones políticas que se presentan a las elecciones y someterlas al debate
y al contraste. No hay que olvidar que el Estado tiene el deber de velar por el
correcto funcionamiento del sistema democrático, que pasa por garantizar el
ejercicio del derecho al sufragio en condiciones de libertad e igualdad, y para ello
los ciudadanos han de poder acceder a una información veraz, neutral, completa
y que respete el pluralismo político. De ahí que algunos autores 40  insistan en la necesidad de que los debates electorales se realicen en los medios de comunicación de titularidad pública 41
, siguiendo el ejemplo del Ente Público de Radio Televisión de Andalucía en las elecciones autonómicas del 12 de junio de 1994. De acuerdo con las directrices de la Junta Electoral, hay que entender que
la LOREG ni prohíbe ni tampoco obliga a celebrar este tipo de programas pero,
si la dirección del medio en cuestión, que es a quien corresponde decidir la

programación sin que la Administración electoral pueda sustituirla en esta función,
decide llevarlos a cabo tendrán derecho a participar en los debates todas las
formaciones políticas que concurran a las elecciones y ostenten representación
parlamentaria, cuando así lo soliciten (puesto que se ha de respetar el pluralismo
político y social y la neutralidad informativa). Ello no impide la existencia de
debates bilaterales si se compensa la ausencia del resto de los partidos dándoles
ocasión de participar en otros debates o cubriendo ampliamente la información de
sus actos políticos.
Ésta es además la doctrina del Tribunal Supremo en la única sentencia sobre
debates electorales dictada hasta la fecha, donde considera que los principios de
igualdad, pluralismo y neutralidad informativas quedan garantizados tanto mediante debates bilaterales entre líderes de los partidos con mayor representación
parlamentaria como a través de debates plurilaterales. Esta sentencia fue dictada
con ocasión del recurso planteado por Izquierda Unida contra el Acuerdo de la
Junta Electoral Central de 21 de mayo de 1993 que autorizó la celebración de los
debates bilaterales entre Aznar y González en las emisoras de televisión privadas
durante la campaña de las elecciones de 6 de junio de 1993. Según el Tribunal
Supremo, no cabe impedir la celebración de debates electorales televisivos cuando
exista acuerdo entre los partidos y los medios de comunicación y siempre que,
respetando el principio de proporcionalidad, se conceda de la mejor forma posible
a las demás fuerzas políticas similar oportunidad (o lo que es lo mismo, siempre
que se haga una «oferta igual» al resto de partidos) sin que en ningún caso se
pueda «imponer un determinado formato informativo, que puede invadir la libertad del medio de configurar técnicamente esos formatos» 42. Asi las cosas, aunque la celebración de debates en los que participen todaslas formaciones políticas que se presentan a las elecciones parece la opción más
justa, se ha terminado teniendo en cuenta que, empleando las palabras de Pérez
Royo, «la fórmula del enfrentamiento directo entre los dos candidatos de los dos
partidos que tienen la posibilidad real de formar gobierno es insustituible para que
los ciudadanos puedan formarse una opinión sobre el programa con base en el cual
va a ser dirigido el país o la comunidad autónoma y sobre la confianza que le
merece la persona que va a ser portadora de dicho programa» 43
. En tal sentido se manifiestan los esclarecedores resultados del trabajo realizado por Wert con motivo de las elecciones de 1993, en las que se llevaron a cabo los debates bilaterales
Aznar-González, que congregaron aproximadamente a un tercio del censo electoral en audiencia media
44. Con independencia de que la celebración de estos debates influya o no de

manera determinante en el sentido del voto de los ciudadanos, lo que sí parece
comprobado es que, al menos, con este tipo de programas los medios de comunicación logran movilizar al electorado, fomentando la participación en las elecciones, algo, sin duda, saludable en todo sistema democrático y que es un objetivo
en el que deben poner su empeño los poderes públicos, como ordena la Constitución (art. 9.2) 45.
Como ha señalado el Tribunal Constitucional, “la importancia que el derecho de sufragio tiene en el sistema democrático justifica que los poderes públicos traten de favorecer la participación” 46  y no es una medida deseable sino que además “constituye mandato constitucional de los poderes públicos facilitar la participación de los ciudadanos en la vida política, social y cultural” 47
, lo que deben hacer garantizando que el ejercicio de este derecho se sustente en la optimización de los medios informativos/formativos de la opinión pública electoral 48
.
Reflexión final
De todo lo hasta aquí expuesto se desprende una idea principal: los medios
de comunicación ejercen una notable influencia sobre la ciudadanía, que no
desprecian los partidos políticos durante la campaña electoral, de ahí que el Estado
haya de velar por que no interfiera en la igualdad de oportunidades entre todas las
formaciones políticas que concurren a las elecciones. Para ello, como hemos visto,
las leyes electorales tratan de facilitar el acceso de los partidos a los medios,
especialmente al de la televisión, reconociendo que constituye un cauce idóneo,
dada su inmediatez y accesibilidad, para dar a conocer a los ciudadanos las
distintas opciones políticas existentes.
Dicho esto, habría que objetar que la actual regulación de los medios
durante la campaña electoral parece estar presidida por una idea que se aproxima
más a la propaganda que al debate (de hecho, se limita a prohibir la contratación
de publicidad y a ceder espacios gratuitos), ignorando que el ciudadano muestra
un mayor interés por los programas de contenido informativo y, especialmente,
por aquellos en los que se confrontan las formaciones políticas. Lamentablemente,
en nuestro país no se ha consolidado la práctica, generalizada en muchos sistemas
democráticos, de celebrar debates televisados entre los principales líderes políticos
que se presentan a las elecciones. Y esta ausencia de debates se debe en gran

medida a que los candidatos (casi siempre el del partido del Gobierno) se resisten
a exponerse al riesgo que conlleva todo enfrentamiento dialéctico con un adversario. Los partidos han optado, en la mayoría de las ocasiones, por un modelo de
campaña basado en el lema de que “una imagen vale más que mil palabras”,
simplificando el contenido del mensaje político, que queda prácticamente reducido
a la imagen del líder y al eslogan electoral. Como ha señalado Porras Nadales, en
la era que vivimos la intervención de los grandes medios de comunicación ha
supuesto “una reducción progresiva en el discurso de los líderes y en los contenidos racionales o ideológicos del mismo”
49
. Deberían, en cambio, aprovecharse
los aspectos positivos de su utilización, en función de su indudable contribución
al acercamiento de las formaciones políticas a los ciudadanos y a una mayor
“visualización” y “transparencia” del proceso de toma de decisiones políticas,
tradicionalmente alejado de los ojos de la sociedad 50 . Éste es el sentido con el que
el actual Presidente del Tribunal Constitucional, Jiménez de Parga, emplea el
término “televización (sic) de lo público”, cuando señala que “la televisión...
moviliza las voluntades” y “formaliza y potencia el ejercicio de los poderes en la
actual sociedad” dando “presencia, talla y figura, a las instituciones” 51.
De otro lado, sería conveniente evitar que la información que se ofrece en
el medio televisivo consista, en la práctica, en una reproducción o reflejo de los
espacios electorales cedidos gratuitamente a los partidos. La información que, hoy
por hoy, se emite sobre la campaña electoral, especialmente en los medios públicos, no deja de ser sino tiempos de propaganda en beneficio de los partidos (como
ha llegado incluso a reconocer el Tribunal Supremo 52). Y ello se debe, en gran
medida, a la presión ejercida por los partidos, representados en los Consejos de
Administración de los Entes Públicos de la Radio y Televisión. Se echa en falta
una información electoral menos encorsetada por la medición de los tiempos
dedicados y por el actual formato consistente en dar simplemente paso a la voz e
imágenes de los candidatos arengando a sus simpatizantes en los distintos mítines.
Reconociendo la dificultad de alcanzar el justo equilibrio entre la exigencia
de neutralidad y respeto al pluralismo político que los medios han de guardar, de
un lado, y el ejercicio de la libertad de información, de otro, no cabe duda de que
habría que avanzar hacia su consecución. Lo que requiere una mayor voluntad por
parte de las fuerzas políticas y un mayor grado de confianza en los profesionales de los medios de comunicación, que han de ser y son los primeros interesados en

ejercer su labor periodística con el rigor que el electorado merece y que exige el
derecho a la información como sustento de la democracia. Sería necesaria una
mayor flexibilidad en la información electoral. Habría de ser el periodista el que,
con la diligencia del profesional que ejerce la libertad de informar verazmente,
decida qué hechos revisten la condición de noticiables e informar sobre ellos sin
tener que ajustarse en su actuación a directrices, expresas o implícitas, de los
partidos políticos representados en los citados Consejos de Administración. Porque una cosa es que se controle el adecuado reflejo en el medio televisivo de la
pluralidad de opciones políticas entre las que los ciudadanos han de elegir con su
voto y otra muy distinta que los espacios de información electoral se conviertan,
como viene siendo la tónica, en una reiteración de los espacios de propaganda.
Porque para la propaganda ya se les ceden tiempos a los partidos; ha de ser ya la
hora de que la información electoral cumpla con su verdadero cometido: el de
informar.


l
1 Sartori, G., Partidos y sistemas de partidos, Alianza Editorial, Madrid, 1999, pág. 66.
2 Rallo Lombarte, A., “Debates electorales y televisión”, Revista de las Cortes Generales, núm. 44, 1998,
pág. 67.
3 Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LO 5/1985, de 19 de junio).
4 Ley Orgánica 10/1991 de 8 de abril, reguladora de la publicidad electoral en las emisoras municipales de
radiodifusión sonora; LO 14/1995 de 22 de diciembre, reguladora de la publicidad electoral en las emisoras
de televisión local por ondas terrestres; y Ley Orgánica 2/1988 de 3 de mayo, reguladora de la publicidad electoral en las emisoras de televisión privada.

5 Art. 58 LOREG.
6 Lucas Murillo de la Cueva, P., «La financiación de los partidos políticos», en  Anuario de Derecho Constitucional y Parlamentario, núm. 5, 1993, págs. 103-193.

7 Zaccaria lo ha definido como «una indemnización normativa frente a la expropiación del derecho de
libertad de expresión» (Zaccaria, R, Radiotelevisione e costituzione, Milano, 1977).
8 El primer reconocimiento constitucional del derecho a acceder a los medios de comunicación se encuentra
en la Constitución portuguesa de 2 de abril de 1976, cuyo art. 40.2 establece que «en época de elecciones
los partidos políticos concurrentes tendrán derecho a períodos de emisión regulares y equitativos».
9 Art. 20.3 CE.
10 El 75 por 100 de las circunscripciones comprendidas en el ámbito de difusión del medio (art. 64.2 LOREG).
11 Municipios que representen el 50 por 100 de la población de las circunscripciones incluidas en el ámbito
de difusión del medio (art. 188 LOREG).
12 Al ser una circunscripción única, todos los partidos que concurren a las elecciones tienen derecho a
espacios gratuitos.
13 Se aplica supletoriamente lo dispuesto para las elecciones generales cuando la Comunidad Autónoma no
haya dispuesto algo distinto en su legislación electoral.
14 Santolaya Machetti, P., Manual de procedimiento electoral, Madrid, Ministerio del Interior, 1995, pág. 99.
15 Pajares Montolío, E., La financiación de las elecciones, Congreso de los Diputados, Madrid, 1998, pág. 193.

16 García Llovet, E., “El derecho de antena y las campañas electorales”, Revista de Derecho Político, núm.
25, 1987.
17 Art. 64.1 LOREG.
18 Art. 65.3 LOREG.

19 Art. 65.2 LOREG.
20 Arnaldo Alcubilla, E., “Procesos electorales y opinión pública”, Revista de las Cortes Generales, núm. 34,
1995, pág. 175.
21 Con el requisito, eso sí, de pedir el voto a los electores; por lo que se le ha negado a las formaciones
políticas que propugnen en ellos la abstención, como fue el caso de EH que pretendía utilizar los espacios
con el lema “En el camino de la autodeterminación: la abstención” (Junta Electoral Central, sesión de 21
de febrero de 2000).
22 Rallo Lombarte, A., «Debates electorales y televisión», op. cit., pág. 67.

23 Art. 66 LOREG y leyes sobre publicidad electoral en emisoras de televisión privadas anteriormente citadas.
El art. 23 del Estatuto de la Radio y la Televisión, en relación con la programación, nos remite a ellas al
disponer que “Durante las campañas electorales se aplicará el régimen especial que prevean las normas
electorales. Su aplicación y control se defieren a la Junta Electoral Central, que cumplirá su cometido a
través del Consejo de Administración y del Director General”.
24 Instrucción de la Junta Electoral Central de 13 de septiembre de 1999.
25 Art. 4 a) del Estatuto de la Radio y la Televisión, Ley 4/1980, de 10 de enero.
26 García Llovet, E., “El derecho de antena y las campañas electorales”, op. cit.
27 Martínez Sospedra, lo considera difícilmente compatible con el art. 20 CE. Vid. Martínez Sospedra, M.,
“La financiación de los partidos políticos. Ensayo de aproximación”, Cuadernos Constitucionales de la
Cátedra Fadrique Furió Ceriol, núm. 11/12, 1995, pág. 29.
28 STC 121/1989, de 3 de julio, FJ. 2º. Vid. por todas STC 6/1981, de 16 de marzo, FJ. 3º, STC 104/1986,
de 17 de julio FJ. 5º, STC 165/1987, de 27 de octubre, FJ. 10º y STC 107/1988, de 8 de junio, FJ. 2º

29 STC 24/1990, de 15 de febrero, FJ. 2º.
30 STS de 13 de febrero de 1996.
31 García Llovet, E., “El derecho de antena y las campañas electorales”, op. cit., p. 172.
32 Rolla, G., “La reforma electoral en Italia”, en Pau i Vall, F. (coord.), Parlamento y Sistema electoral, VI
Jornadas de la Asociación Española de Letrados de Parlamentos, Aranzadi, 1999, págs. 378 y ss.

33 Arnaldo Alcubilla, E., «Procesos electorales y opinión pública», op. cit., pág. 176.
34 Rallo Lombarte, A., «Debates electorales y televisión», op. cit., pág. 65.

35 González Encinar, J. J., «Elecciones sin debates», en El País de 2 de marzo de 2000.
36 Arnaldo Alcubilla, E., «Procesos electorales y opinión pública”, op. cit., pág. 178.
37 Ibíd.
38 Acuerdos de la Junta Electoral Central de 22 de octubre de 1982, 29 de mayo de 1987, 3 de octubre de
1989, 16 de abril y 2 de junio de 1993 y 7 de junio de 1994.
39 Como establece el art. 1.2 del Estatuto de la Radio y la Televisión, Ley 4/1980, de 10 de enero.
40 Arnaldo Alcubilla, E., «Procesos electorales y opinión pública», op. cit., pág. 177.
41 Sin olvidar la contribución de esta medida a la reducción del gasto electoral de las formaciones políticas,
ya que “limitaría muy probablemente la utilización de medios de publicidad de alto coste y dudosa
eficacia” (Del Castillo, P., “Financiación de los partidos políticos: la reforma necesaria”, en González
Encinar, J. J. (coord.), Derecho de partidos, Espasa Universidad, Madrid, 1992, pág. 168.

42 STS de 13 de febrero de 1996.
43 Pérez Royo, J., «Debates electorales», El País, Andalucía, de 3 de marzo de 2000, pág. 2.
44 Wert, J. I., «Perspectivas de reforma del régimen electoral: campañas, medios de comunicación y encuestas
electorales» en VV.AA.. La reforma del régimen electoral, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid,
1994, pág. 95.

45 Y como ha recordado el Tribunal Constitucional: “a los poderes públicos corresponde favorecer el ejercicio
del sufragio” (ATC 346/1991, de 15 de noviembre)
46 STC 189/1993, de 14 de junio, FJ. 5º.
47 STC 208/1989, de 14 de diciembre, FJ. 3º y ATC de 346/1991, de 15 de noviembre.
48 Rallo Lombarte, A., «Debates electorales y televisión», op. cit., p. 81.

49 Porras Nadales, A.,  Representación y democracia avanzada, Cuadernos y debates, núm. 50, Centro de
Estudios Constitucionales, Madrid, 1994, págs. 75-76.
50 Ibid.
51 Jiménez de Parga, M., “El Parlamento en el siglo XXI”, en ABC del 26 de junio de 2002. Vid. también,
del mismo autor, “Televización de lo público y democracia”, en ABC del 20 de febrero de 1996.
52 «No puede desconocerse que aunque el ofrecimiento de espacios informativos a los contendientes electorales tiene la caracterización de información, visto desde el medio de comunicación televisión, para los
contendientes electorales que concurren a ellos representa una oportunidad de propaganda de sus propios
programas y ofertas” (STS de 13 de febrero de 1996).
























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El PSOE hará campaña en Argentina, Uruguay, Cuba y Venezuela con Blanco y los candidatos asturiano y canario

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

El PSOE hará campaña entre los españoles emigrantes de cara a las próximas elecciones autonómicas del 22-M y, para ello, desplazará a su vicesecretario general, José Blanco, además de a sus candidatos en Asturias y en Canarias, Javier Fernández y José Miguel Pérez, respectivamente, que viajarán a Argentina, Uruguay, Cuba y Venezuela.

Según han informado los responsables de la campaña en el exterior, Blanco y Fernández viajarán a Argentina y Uruguay mientras que Pérez visitará Cuba y Venezuela, donde viven importantes colonias de emigrantes canarios (más de 50.000 en Venezuela y cerca de 27.000 en Cuba).

Esta será la primera ocasión en que, en virtud de la nueva ley electoral, los emigrantes no podrán participar en las elecciones municipales --de manera que gallegos, vascos, andaluces y catalanes no están llamados a las urnas al 22-M-- y, para participar en las autonómicas tendrán que solicitar de antemano la documentación para votar (el llamado voto rogado). Ambos cambios han generado malestar entre los emigrantes y, de hecho, la federación europea del PSOE se mostró en contra durante su tramitación.

El PSOE no ha precisado si algún dirigente regional o nacional hará campaña también en Europa. El candidato a la presidencia del Principado de Asturias, Javier Fernández, ya se desplazó el pasado diciembre a Bruselas y a París. En Bélgica están censados más de 7.000 asturianos y en Francia más de 3.600.

Según el PSOE, su campaña electoral en el exterior está dirigida a casi 680.000 españoles. El encargado de coordinarla es Ricardo Cortés Lastra, eurodiputado por Cantabria y responsable del PSOE Exterior, que desde 2002 está a cargo de las campañas electorales del PSOE fuera de España y ya se ha desplazado a México, Venezuela, Chile, Argentina y Uruguay.

Además, el PSOE ha asegurado que su campaña se basará en la austeridad "frente al despilfarro económico del PP". "Mientras los populares, sin reparar en gastos, celebran ostentosos congresos, el PSOE Exterior mantiene reuniones de trabajo para los comicios autonómicos del próximo mes de mayo", ha declarado Cortés en un comunicado.

Los socialistas defenderán en la campaña que el PSOE "es el único partido político que realmente se ha preocupado por el bienestar social" de los residentes en el extranjero, mientras que el PP los ha tratado "como españoles de segunda división", y para ello se centrarán en las políticas sociales, las becas y las medidas relacionadas con memoria histórica, nacionalidad, dependencia y pensiones.

Fuente: http://www.europapress.es/nacional/noticia-22-psoe-hara-campana-argentina-uruguay-cuba-venezuela-blanco-candidatos-asturiano-canario-20110302165616.html
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Elementos de Campaña

DAVID GÓMEZ Es uno de los mayores expertos internacionales en comunicación política, ha trabajado en más de 90 procesos electorales y ha asesorado a múltiples gobiernos y partidos políticos en América Latina. Ayer realizó sus recomendaciones sobre cómo se debe planificar una campaña electoral a nivel local y reconoció que la situación de crisis que vive España le recuerda a la que sufrió Argentina en 2001. No obstante, Mario Riorda confía en que la sangre no llegará al río. «Siempre soy optimista», dice.

¿Qué elementos debe contener una buena campaña?
Se ha producido una norteamericanización de las campañas electorales y éstas cada vez se parecen más. Hay cuatro elementos que prácticamente son comunes en todos los países occidentales: altos niveles de ideologización, grandes dosis de negatividad en el mensaje político, emotividad por encima de la racionalidad y personalización del mensaje político. Estos conceptos están muy lejos del concepto ideal cívico de las campañas electorales, pero son las características dominantes en la actualidad. 

¿Pero estos conceptos generales se pueden aplicar a las campañas electorales en pequeños municipios?
Absolutamente, aunque quizás en el contexto local hay una relativización de las cuarto características. En las campañas de los municipios quizás hay menos negatividad, se recurre menos al ataque personal porque los contrincantes son vecinos. Puede que haya también menos ideologización que a escala nacional, aunque el concepto ideológico siempre aparece. 

Como profesional de la comunicación política, ¿le sorprenden casos como el de la Región de Murcia, donde un partido, el PP, lleva 16 años rompiendo su techo electoral?
No, para nada. A escala local la consolidación de liderazgo es algo muy regular, muy rutinario. Y no es nada descabellado que esa popularidad pueda mantenerse a lo largo de tiempo. 

Es usted argentino y asesora a la presidenta Cristina Fernández de Kichner. ¿Le recuerda la situación que vive España a la que atravesó su país en 2001?
Sí, por supuesto. La comparación puede ser odiosa, pero son contextos muy similares. Hoy en Argentina los diarios hablan que cada vez es mayor la cantidad de españoles que emigran a Argentina a probar suerte. Pero las crisis siempre terminan y soy optimista, sobre todo porque hay locomotoras en Europa como Francia y Alemania que pueden ayudar.


Fuente: http://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2011/02/04/situacion-espana-recuerda-vez-argentina-2001/300770.html
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Cuando la publicidad se convierte en una cuestión... 'política'




No sé si los podemos calificar como celebritis o como prescriptores de marca pero lo cierto es que su relevancia internacional los ha convertido en verdaderos iconos publicitarios. Son los encargados de dirigir la política de los países y muchas veces, la inspiración de los anunciantes para hacer llegar sus mensajes. El último político en subirse al carro publicitario ha sido Ángela Merkel, la canciller alemana protagoniza la nueva campaña de Media Mark en su país natal.

No es ella, es una doble suya, como en la mayoría de ocasiones. Media Mark refleja en su nueva campaña el comunicado oficial de la canciller en el que expresa a todo su pueblo ‘Media Markt baja sus precios. Ésta es nuestra oportunidad’. Por el momento, no somos conscientes de que hayan pedido la retirada de la campaña, como ha sucedido en ocasiones anteriores cuando las marcas se han aprovechado de palabras o escenas ‘políticas’ para adaptarlas a sus campañas.

¿Quién no recuerda los polémicos casosRyanair? La compañía aérea Low Cost ha recurrido a diversos mandatarios para colar sus mensajes, ni nuestro presidente pudo escapar a su creatividad. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero anunció la llegada del ‘cheque-bebé’, la compañía decidió comparar sus viajes a precio de saldo con la promesa electoral. Un bocadillo que salía de la boca de Zapatero rezaba lo siguiente:‘Mmm... Ryanair ofrece dos millones de plazas gratis... Eso es mejor que nuestro cheque-bebé...’.

La compañía irlandesa también puso sus ojos sobre el mandatario francés Sarkozy y su, por entonces, futura esposa Carla Bruni. En esa ocasión, Ryanair presentaba una fotografía de ambos con un bocadillo de diálogo que salía de la cantante y que expresaba: ‘Con Ryanair, toda mi familia puede venir a mi boda’. El Elíseo francés pidió su retirada. Del mismo modo hemos visto como la aerolínea se cebaba con los ex primer ministros de Polonia Jaroslaw Kaczynski y de Suecia Göran Persson.

Pero para político con tirón, Hitler. Ha sido usado como reclamo publicitario para una marca de ropa italiana, para una cadena de restaurantes de Nueva Zelanda, para una casa de sombreros o la empresa informáticaHP, pero también para un canal de televisión belga, emisoras de radio, para los profilácticos de Doc Morris Farmacias, para Rasayana, un té antiestrés turco, productos de afeitado o tallarines precocinados. La imagen del dictador, y sobre todo su peculiar bigote ha sido uno de los principales reclamos políticos publicitarios. Todo aquel que decide recurrir a su imagen tiene una repercusión asegurada. Este año lo veíamos en un polémica campaña que reflejaba el acto sexual bajo el claim ‘El SIDA es un asesino de masas’, la acción dio que hablar.


Lejos de su uso para campañas comerciales, ni que decir tiene que las campañas electorales son cada vez más campañas publicitarias, en ellas cada vez trabaja menos gente del partido… se encargan a creativos publicitarios. Y en eso el padre de la nueva publicidad política es Obama. En su camino a la Casa Blanca, Obama se convirtió primero en el rey de la Red por el ‘Yes we can’ y todo lo que vino después. 200ONCEserá en España, un año electoral, si para ganar hay que convencer, seguro que la publicidad tendrá un papel fundamental.
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FACEBOOK, UN ARMA MÁS DE MARKETING POLÍTICO


Las campañas de los distintos candidatos a la presidencia en Estados Unidos fueron el detonante de una nueva comunicación política que algunos ya llaman “Política 2.0″. En España, los candidatos a las presidenciales de marzo no se quieren quedar atrás y también están aprovechando todas las posibilidades de interacción que ofrece internet como herramienta de comunicación de masas. La última herramienta: Facebook.

Hace un par de semanas el PSOE creaba en la red social un grupo llamado “Zapatero 2008″, un foro en el que todo el mundo puede opinar y enviar mensajes al partido, así como acceder a vídeos y fotos del líder de los socialistas a través de un link a Flickr, otra red social en la que se comparten fotografías. Ahora es el turno de Mariano Rajoy, que ha ido más allá y ha creado un espacio personal en Facebook, red social que cuenta con 55 millones de usuarios.
Desde el espacio personal el candidato del PP puede accederse a información personal y algunas fotografías. Sus interese, libros favoritos y a qué dedica su tiempo libre son algunos de los datos que se ofrecen. Pueden enviarse mensajes tanto públicos como privados, regalos virtuales o saber a qué hora llega al trabajo o a casa. También cuenta con un enlace a Flickr. Unos días después de que se creara el espacio se creó también un grupo de crítica contra el espacio de Rajoy, con una cierta carga satírica y reprochando que el candidato lleve la política a la red social.
José Luis Ayllón, secretario de comunicación del PP, es el responsable de la iniciativa. “La idea es dar mucho espacio y muchas fórmulas a los ciudadanos para intervenir y participar en política”, explica Ayllón en El Mundo. Además, cree que internet permite acercarse a la gente más joven y habituado a trabajar con las nuevas tecnologías. Rajoy ha comenzado bien su andadura por Facebook, consiguiendo 104 amigos en cinco días, pero a día de hoy, cuenta ya con 1312 amigos de todo el mundo.
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Premio para la web institucional del Gobierno vasco

La Asociación de Comunicación Política (ACOP) ha designado a Irekia, la web puesta en marcha por el Ejecutivo vasco de Patxi López, como una de las cinco mejores «plataformas gubernamentales de participación y Gobierno abierto» de todo el mundo. Las otras cuatro son la del Estado de California, la de la Casa Blanca, la del Gobierno de Ecuador y la página 'twitter' de la presidencia también de Ecuador. Irekia ha sido uno de los proyectos estrellas del actual Gobierno vasco. Entre sus principales objetivos está acercar la información institucional al ciudadano.
Según ACOP, uno de los foros más importantes en consultoría política en castellano, «es necesario mencionar la que es la mejor iniciativa realizada hasta el momento, Irekia», porque «plasma el compromiso electoral» del lehendakari «hacia la apertura gubernamental».
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Estrategia para reforzar la visibilidad cuando los medios no ayudan..

 El secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, ha presentado hoy la estrategia global en Internet de los socialistas valencianos y su nueva página web, con la que pretende suplir su "invisibilidad" en los medios públicos de la Comunitat.
Alarte ha explicado en una rueda de prensa que el PSPV suplirá "las políticas" de la televisión autonómica y la "actitud autoritaria" del presidente del Consell, Francisco Camps, "con nuevas tecnologías, innovación e imaginación".
"Vamos a hacer un esfuerzo titánico para romper la barrera de la invisibilización de los medios de comunicación públicos y vamos a llegar al conjunto de los valencianos", ha aseverado.

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Una web centraliza la actividad política en Twitter

Epolitter es una nueva web de Intelligence Compass que unifica las publicaciones de los diferentes políticos españoles en la red social 

 

La política tiene cada vez más tirón en internet. No hay más que ver cómo las primarias del Partido Socialista en la Comunidad de Madrid fueron retransmitidas y seguidas en tiempo real a través de Twitter, o como cada vez más líderes mundiales, sobre todo latinoamericanos, se suman a la conversación. Sin embargo, dentro de la jungla de comentarios que genera el microblogging, es muy complicado seguir todo lo que publican los políticos.
Para paliar ese problema de sobreabundancia, Intelligence Compass ha desarrollado una web que centraliza la actividad de las diferentes figuras políticas españolas en la red social. Ha sido bautizada como Epolitter y su objetivo es hacer llegar "la política en directo" a la ciudadanía, aunque todavía tiene mucho camino por andar, sobre todo en lo que a usabilidad y diseño se refiere. El servicio se encuentra organizado por partidos (PSOE, PP, PNV, CiU, IU y UPyD) y también por comunidades autónomas, aunque de momento sólo cubre Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid, Extremadura, Navarra y País Vasco. "Próximamente en todas las comunidades y capitales de provincia", promete la web.
En su blog, Intelligence Compass, la consultora de marketing político detrás de Epolitter, da cuenta de cómo en las dos semanas que lleva en marcha la iniciativa se han encontrado con "gente que no salía y quería salir, políticos que han dado un cariz más profesional a su perfil, gente que no tenía twitter y le ha costado segundos hacerse con uno". Una muestra de como los políticos están cada vez más persuadidos del increíble poder de Twitter para acercar su mensaje a los ciudadanos.

 

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Los diez errores de comunicación que trata de enmendar Zapatero

El nuevo mantra del Gobierno es explicar bien las cosas y mejorar la comunicación. A continuación, los principales retos a los que se enfrenta el equipo renovado de Zapatero.
[foto de la noticia]
1- LA FALLIDA MARCA ZP
Desde que el Presidente llegó a Moncloa en 2004 puso en marcha un Gobierno muy personalista. Nuevos ministerios como el de Vivienda e Igualdad, la paridad entre hombres y mujeres en el Ejecutivo, caras nuevas e incluso ajenas al partido (Cristina Garmendia, Bernat Soria, Ángel Gabilondo), políticas con mucho poso social... todo tenía la marca de la ceja y todo responde a lo que se ha llamado el 'zapaterismo'.
Pero la realidad y la crisis han acabado dando al traste con parte de sus políticas y poniendo en evidencia muchas de sus decisiones. De hecho, Zapatero lo ha reconocido al prescindir de sus banderas. Ha dicho adiós al cheque bebé, a Vivienda e Igualdad, a la deducción de 400 euros en el IRPF... Los expertos creen que el presidente se ha centrado en comunicar el mensaje negativo y ahora le toca reposicionar la marca de su Gobierno.
A juicio de Iván Redondo, consultor político de Redondo&Asociados, "ahora va a tratar de dejar a un lado su marca personal y se va a apoyar más en la del partido. Está haciendo una vuelta a los básicos, vuelve al PSOE. También ya con los ojos puestos en las elecciones".
2- A LA DERIVA
No ha tenido una estrategia de comunicación. Los expertos coinciden en que en los últimos meses el Ejecutivo ha estado actuando a corto plazo e improvisando. Los globos sonda han sido constantes y han introducido confusión en todos los grandes temas como la reforma laboral, las pensiones, la fiscalidad y, en general, en los recortes de gasto.
Para Carlos Ruiz Mateos, experto en asuntos públicos y comunicación política y autor del blog Escuela de Comunicación Política, los mensajes cruzados son fruto de la descoordinación. Hasta ahora, "no ha habido coordinación interministerial y de éstos con Moncloa ni, sobre todo, coherencia en las medidas y eso provoca en el elector una confusión que difícilmente es reversible", explica.
En este sentido, para Santos Ortega, director de Asuntos Públicos de MAS Consulting España, "al Gobierno le sigue persiguiendo esa imagen de navegar a la deriva, de titubear constantemente, de inseguridad. El Ejecutivo necesita romper con esa sensación que está instalada en muchos españoles. La entrada de Rubalcaba y otros nombres fuertes del socialismo nacional, como Ramón Jáuregui, en el Consejo de Ministros es un movimiento a priori acertado, pero no puede ser el único si el Gobierno quiere ganar la batalla de la percepción".
3- FALTA DE EXPLICACIÓN
El Presidente lo ha reconocido de forma incesante en los últimos días, al Gobierno le ha faltado explicar bien sus decisiones. Ruiz Mateos considera que, por ejemplo, tras el anuncio del tijeretazo de 15.000 millones de euros, a Zapatero le faltó pedagogía porque dio un giro radical a su doctrina social y no supo argumentarlo. "Aún con toda la dificultad que entrañaba generar compresión sobre la medida, el presidente del Gobierno no acudió a ningún acto ni salió a explicar las medidas en los siguientes 4 días al anuncio. Este hecho es grave en términos de comunicación, porque no hay manera de recuperar el terreno perdido cuando has otorgado al rival (oposición) tanta ventaja para que lo explique a su manera", asegura Ruiz Mateos.
En este sentido, la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba va a tener un gran papel. Además de ser ministro de Interior, va a ser vicepresidente primero y controlará la secretaría de Estado de Comunicación. Él va a ser el director de orquesta de la comunicación del Gobierno. Para Ortega, su elección es acertada por "se trata de un magnífico orador y de un político que siempre ha sabido manejar muy bien los registros, y eso es importante en un momento tan difícil como el actual. Al fin y al cabo, el Gobierno sabía que necesitaba inspirar más confianza a la sociedad, y se podía esperar que Rubalcaba ganara más peso antes o después".
"Pero este movimiento debe ir acompañado de una apuesta global por mejorar la comunicación", añade este experto.
4- NO HAN LIDERADO EL MENSAJE
Desde que en marzo saltaran las alarmas por un posible contagio en España de la crisis de deuda griega, y todos los organismos centraran su atención en la economía española, el Gobierno había perdido por completo la batuta de la agenda política. Los temas los ponían sobre la mesa otros agentes.
Los mercados y los organismos internacionales. Primero un duro plan de ajuste exigido desde el exterior que tocaba cuestiones tan sensibles como el sueldo de los funcionarios y la congelación de las pensiones en 2011.
El partido. Después una crisis interna por la elección de candidato para Madrid que se saldó con unas primarias en las que perdió la candidata de Zapatero (Trinidad Jiménez).
Sindicatos. A finales de septiembre, la escenificación con la huelga general de su distanciamiento con los sindicatos tras la aprobación de la reforma laboral.
Otros partidos. La falta de poder en el Congreso han dejado la aprobación de los Presupuestos de 2011 en manos de PNV y Coalición Canaria.
Para Redondo, "con el cambio de Gobierno Zapatero ha querido mostrar autoridad y retomar las riendas de la agenda política".
5- MUCHOS FRENTES ABIERTOS
Además, la remodelación se ha hecho pensando en apaciguar los focos de tensión de los últimos meses.
El partido y la izquierda. El giro de las políticas de Zapatero choca con los principios de la izquierda, sobre todo por los recortes sociales acometidos, y también han suscitado recelos en el PSOE, que veía cómo sus votantes dejaban de verse identificados. En este sentido, el nombramiento de Rosa Aguilar, ex dirigente de Izquierda Unida, se puede ver como un guiño claro a la izquierda. Y para tener el respaldo el partido Zapatero se ha rodado de figuras carismáticas como Alfredo Pérez Rubalcaba, Ramón Jáuregui y ha dejado de vicepresidente tercero a Manuel Chaves.
Sindicatos. Acercar posiciones con los sindicatos será la misión de Valeriano Gómez, el nuevo ministro de Trabajo. "Este nombramiento es una victoria de Cándido Méndez, porque coloca a uno de sus hombres de confianza en el Ministerio de Trabajo, lo que permitirá un reimpulso al diálogo social", defiende Carlos Ruiz Mateos, consultor senior de Asuntos Públicos en Llorente&Cuenca y autor del blog Escuela de Comunicación Política.
Ortega, coincide en este punto. "El perfil de Gómez parece adecuado para que el Gobierno recupere de forma creíble el discurso social. El nuevo ministro tiene buena relación con los sindicatos, experiencia previa en el Ejecutivo y es partidario del diálogo social", explica.
Y respecto a sus tensiones parlamentarias, los expertos coinciden en que Jáuregui va a tener un gran papel. "Es un gran conversador, se lleva bien con todos los grupos y va a ser crucial para mantener los pactos y la estabilidad presupuestaria", explica Redondo.
De todos los frentes, el que ha dejado abierto probablemente es el más importante. Los organismos internacionales siguen pendientes de los devenires de la economía española y, en este sentido, se ha optado por la continuidad. Elena Salgado sigue al frente de Economía (es la única superviviente a los siete cambios de Gobierno registrados en la era Zapatero), Miguel Sebastián sigue en Industria y Cristina Garmendia en Ciencia e Innovación.
6- DELEGAR LA EXPLICACIÓN EN ELENA SALGADO
Las medidas económicas más controvertidas se han delegado en la Elena Salgado, una política cuyo fuerte no es la comunicación. Por ejemplo, el Gobierno cedió la exposición del real decreto que articulaba el plan de austeridad a las dos vicepresidentas. María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado lo presentaron pasadas las nueve de la noche del jueves 20 de mayo y, según ellas mismas dijeron, como ya era tarde no iban a entrar en más detalles. Una comunicación fallida por el horario y la falta de concreción.
Fuentes cercanas a Moncloa ha criticado en más de una ocasión la actitud de la ministra de Economía. "Salgado no percibe la importancia de la opinión pública, es una burócrata. En muy voluntarista pero nada más. No se plantea cómo va a recibir la gente las noticias y no entiende de comunicación", aseguran estas fuentes.
Hay que recordar que no es la primera vez que esta política demuestra cierta torpeza comunicativa. En 2007, después de aprobar una polémica ley antitabaco quiso extender esta prohibición a las bebidas alcohólicas. Así, una norma que nacía con la vocación de prevenir que no se extendiera el consumo de alcohol entre los jóvenes se convirtió en la ley del vino y generó una auténtica revuelta en el sector y la ley fue retirada. También causaron revuelo las críticas de Salgado a las hamburguesas o sus consejos para combatir la gripe aviar. Finalmente, los medios atribuyeron a estos tropiezos su salida del Ministerio de Sanidad en julio de 2007.
7- SE MEZCLABAN LOS MENSAJES DEL PARTIDO Y LOS DEL GOBIERNO
El ministro de Fomento, José Blanco, ha lanzado múltiples mensajes que se extralimitaban de las funciones propias de su departamento. Ha opinado de posibles reformas y de cuestiones del partido haciendo en parte sombra, a la portavoz del Gobierno, maría Teresa Fernández de la Vega, y a la secretaria de Organización Leire Pajín. El resultado: una gran confusión de quién era el portavoz y de dónde venía el mensaje.
Los cambios tratan de solventar esta situación. Por un lado, Rubalcaba tiene mucha experiencia en este terreno. Por otro, los expertos coinciden en que el nuevo secretario del partido, Marcelino Iglesias, tiene mucha personalidad. "Iglesias, con sus propias ideas y muy asentado en el partido, alcanza la Secretaría de Organización y no cederá su micrófono como portavoz del partido", asegura Ruiz Mateos.
8- LOS ACTORES MUY DETERIORADOS
El Gobierno tenía un gran problema, los encargados de transmitir sus mensajes tenían muy mermada su credibilidad. Todos los ministros suspendían según el barómetro del CIS. Y entre los peor valorados se encontraban muchos de los ya ex ministros Beatriz Corredor, Bibiana Aído, Celestino Corbacho, Elena espinosa, Miguel Ángel Moratinos, María Teresa Fernández de la Vega, que no llegaban ni al 4.
Por eso, "si Zapatero quería cambiar el mensaje, tenía que cambiar los actores. Es comprensible la salida de algunos ministros cuya imagen estaba muy deteriorada y que eran objetivo constante de la oposición", asegura Redondo.
9- NEGACIONES Y CONTRADICCIONES
El presidente del Gobierno ha desconcertado muchas veces a la opinión pública por decir una cosa y luego la contraria o por negar algo que después ha acabado sucediendo. Su primera gran negación fue la existencia de la crisis, hasta que los datos la evidenciaron. La última negación ha sido la crisis de Gobierno. Desde junio la ha desmentido en numerosas ocasiones. Sin ir más lejos el domingo pasado aseguró que no iba a haber una crisis de Gobierno y el miércoles dio un vuelco a su equipo.
Para Ruiz Mateos, "tal vez el Presidente se haya negado con demasiado ahínco a no realizar la crisis de Gobierno. Lo cierto, sin embargo, es que, en términos de percepción pública, esa sensación va a desaparecer en favor del impulso y la ilusión que una crisis de Gobierno provoca, devenida por el factor sorpresa y la capacidad que tiene las remodelaciones de hacer recuperar agenda política".
En este caso, puede que no tenga consecuencias pero en otros temas más de fondo como la gravedad de la crisis, el sueldo de los funcionarios o la congelación de las pensiones, el Gobierno se ha jugado su credibilidad.
10- SIN UNA COMUNICACIÓN DE CRISIS
"Zapatero debería haberse tomado en serio antes la comunicación que en época de crisis es muy importante y diferente de cuando todo va bien. El presidente se ha dado cuenta de todo esto tarde y cuando empieza la cosa a pudrirse es muy complicado recomponerlo. El liderazgo se confirma en épocas difíciles y no en bonanza", explica un asesor.
Habrá que ver los resultados de este cambio de Gobierno y si el interés por la comunicación política ha llegado a tiempo o si ya era demasiado tarde.
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La imagen de los candidatos, una estrategia vital para la victoria

El PP pretende centrar la imagen de Francisco de la Torre en su «honestidad» y en el trabajo realizado gestionando la ciudad. PSOE: María Gámez es «fresca» y esa «autenticidad» en sus múltiples facetas. IU: Pedro Moreno Brenes es sinónimo de «transparencia»

¿Cómo lograr una campaña electoral exitosa? Existen tres claves: imagen, mensaje o discurso y actos. Los tiempos han cambiado y los propios políticos y asesores admiten que aunque es importante el contacto directo con los electores y las visitas a pie de calle, el número de población de municipios como Málaga hace casi imposible llegar a cada uno de los ciudadanos. Herramientas como los blogs, las páginas webs y las redes sociales se hacen cada vez más imprescindibles. Cartelería, actos, internet... se trata de mostrar la imagen del candidato a través del mayor número de vías posible y de la mejor manera.
La gran maquinaria del marketing electoral llegó sin duda a su punto álgido en las pasadas elecciones estadounidenses. Un auténtico tótem de comunicación, imagen y mensajes, de dimensiones inimaginables, control exhaustivo e impresionantes resultados. Además de la imagen destacó especialmente un asesor de tan sólo 27 años llamado Jon Favreau que se convirtió en el autor más joven de un discurso de toma de posesión. Suyas son frases ya conocidas en todo el mundo como la famosa «Yes, we can» («Sí, podemos»). La campaña electoral de Barack Obama quedará para el recuerdo. Ahí se demostró la fuerza y eficacia del marketing. Pero no sólo se empleó la palabra, también la imagen, aspecto decisivo.
Los partidos políticos de la provincia conocen el poder de esta potente arma y no dejan detalle sin pulir. ¿Qué imagen quieren transmitir los candidatos del PP, PSOE e IU en la capital? Francisco de la Torre, María Gámez y Pedro Moreno Brenes se batirán en duelo y su equipo trabaja ya en las herramientas para ganar la batalla.

La «honestidad» de De la Torre
En el caso del que será cabeza de lista del PP en la capital, Francisco de la Torre, la imagen y el mensaje está claro. «Se trata de reforzar los valores de Francisco de la Torre y su trabajo», explica el coordinador de campaña, Julio Andrade.
Explica que cuando se gobierna, como es el caso del regidor, los tiempos son distintos en una campaña. «Nosotros ahora mismo estamos centrados en trabajar como Gobierno del Ayuntamiento de Málaga por los ciudadanos, aunque es cierto que también hay un equipo trabajando ya en estas cuestiones», señaló.
Para tomar este tipo de decisiones «hablan» y se tiene en cuenta la opinión de todo el equipo. Andrade indica además que Francisco de la Torre parte como el mejor valorado y el más conocido actualmente. «Hace poco hicimos la convención de los diez años de gobierno y esa es la línea que seguiremos. Se trata de reforzar los valores de Francisco de la Torre que son, entre otros, trabajo, liderazgo, transparencia en la gestión y participación ciudadana», comenta.
Imagen y mensaje. El PP considera que una de sus principales fortalezas es la gestión realizada, y su idea es dar a conocer esa labor de gobierno, poniendo en valor esos hechos.
«La imagen de De la Torre se identifica principalmente con traje frente a vestimentas más informales y el alcalde seguirá manteniendo su estilo. Es una persona que va de traje, ese es su perfil aunque luego si es necesario va en ropa deportiva o más informal sobre todo en verano. El alcalde en ese sentido no necesita que lo aconsejen, tiene su estilo propio y su modo de vestir y no debe cambiar. No se debe tocar ni sus gafas, ni su peinado porque si no perdería naturalidad», indica.

María Gámez, «auténtica»
La candidata socialista a la alcaldía de la capital es María Gámez, actual delegada del Gobierno andaluz. El secretario de Organización del PSOE , Francisco Conejo, explica que no habrá una única imagen de María, pero en cualquier caso el nexo común de todas estas instantáneas será la «autenticidad». «Queremos transmitir esa imagen de autenticidad y ya hemos puesto en marcha la primera fase de su blog en la que no hay una foto única. Se puede observar a María en imágenes dinámicas que muestran esa autenticidad y que es una mujer que se compromete», comenta.
Y es que «María es diferente». «Tiene un proyecto, y un proyecto participativo. Se ha buscado que no sea una imagen al uso de las campañas, sino que sean muy en movimiento y por eso se juega con pequeñas secuencias. ¿Quién es María? Todas son María, que tiene una acción institucional que demuestra su capacidad para ser alcaldesa, es eficaz, tiene experiencia, pero luego está la María candidata y la María persona, de forma que los ciudadanos conozcan también sus valores y sus compromisos», se refleja.

Moreno Brenes, «transparencia»
Por IU en la capital se presentará Pedro Moreno Brenes. El coordinador de la comisión electoral local, Juan Antonio Valero, explica que están inmersos en pleno proceso de decisiones. «Para nosotros tiene que haber un sentido integral de la imagen con el discurso. A la hora de trasladar una imagen buscamos también comunicar esas ideas fuerzas. En la imagen de Pedro tiene que haber cierta flexibilidad y versatilidad», dice.
Desde luego, la imagen tiene que reflejar «la transparencia de Pedro y de IU, que se presenta de forma impoluta y supone una diferencia notable respecto a los últimos años de gobierno del PP». «La imagen debe también representar a la gran mayoría social en coyuntura de crisis de forma que sepan que vamos a hacer algo diferente e ir a contracorriente del discurso mayoritario», comenta. «Nosotros tenemos diferentes pilares en la estrategia electoral: la estética y, el mensaje o discurso, que se basa en nuestras ideas fuerza como la sostenibilidad, el urbanismo o los derechos sociales».
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Mas emula el plan de campaña de Obama para ganar las elecciones

Un discurso basado en la necesidad del cambio, las "DOC Session", o las enigmáticas senyeres con las que líder de CiU se hace acompañar constituyen estrategias que dieron buen resultado al candidato norteamericano y que la federación aprovecha ahora.


Se abre el telón y aparece Artur Mas rodeado de nueve banderas catalanas. Nueve "senyeres" flanqueaban este martes al líder de CiU en el escenario de su réplica a la encendida obra del Govern proclamada por Montilla horas antes, tras la firma del acta de convocatoria de elecciones al Parlament de Catalunya. La puesta en escena suscitó la curiosidad de los periodistas, que preguntaron al líder por la razón del decorado y por el motivo de que sean nueve. Mas no quiso desvelar el misterio. Torpemente bromeó "¡No sé qué significan…!". Para luego prometer a los curiosos que el misterio se destapará tras las elecciones.


No es la primera vez que Mas comparece ante este particular número de banderas, y no es el primer político que hace uso de estandartes para hacerse acompañar ante un atril. El ahora presidente de EE.UU. Barak Obama, así lo hizo en su época de campaña, en su periodo como presidente electo de EE.UU. y ya como inquilino de la Casa Blanca. Aunque el número de emblemas no coinciden (en algunas instantáneas Obama aparece flanqueado por ocho banderas americanas), la acción de marketing no es nueva, si bien es la más ilustrativa del compendio de recursos de campaña que el líder convergente viene incorporando a su empresa.


Tal y como interpreta el periodista y analista político Francesc-Marc Álvaro, con esta escena "intentan dar a Mas una imagen presidencial, una liturgia de Govern", como si el candidato ya fuese presidente, de manera que en el votante desaparezca la impresión de que el cargo no le pega. El consultor de comunicación política Albert Medrán, ofrece otra versión: "Responde a la necesidad de cuidar más el escenario y de reforzar el mensaje catalanita de la formación, algo más necesario en estos momentos".


La primera vez que Artur Mas se dispuso ante un atril rodeado de "senyeres" fue para valorar el estrepitoso resultado de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, el pasado 30 de junio. Entonces le acompañó el "número dos" de la federación, Josep Antoni Duran i Lleida. La segunda vez fue el pasado 8 de septiembre, un día después de que el president Montilla desvelase la fecha definitiva de los comicios catalanes. Mas volvió a aparecer flanqueado por "cuatribarradas" el pasado martes para presentarse con abanderado del cambio político en Catalunya tras el "periodo de decepción" del tripartito. "Comença el canvi"… "Si sumem, podem"… "Change we need'. 'Yes we can", ¿Les suena?


"Más que concreciones, CiU apuesta por captar para su candidato el aire que transmitía Obama", asegura Marc Álvaro. "El candidato norteamericano hizo una campaña electoral muy en positivo, sin entrar en descalificaciones o reproches y centrándose en generar ilusión y movilización. Precisamente este fue el problema de la anterior campaña de CiU, en 2006, cuando fueron acusados de emplear demasiada dureza y se vieron con problemas a la hora de movilizar a los votantes", explica. Medrán arroja diferencias entre el positivismo de Obama y el de Mas: "Los motivos son muy distintos, Obama no podía hacer una campaña agresiva porque era el candidato en minoría, se enfrentaba a un candidato muy reputado y es afroamericano, y en CiU han aprendido la lección del 2006".


Sabido es que Obama agitó el movimiento vecinal de los suburbios de Chicago junto al efecto multiplicador de internet. De esa combinación surgió un aumento considerable de la participación electoral que acabó resultando clave para su victoria. Por su parte, los estrategas de la federación nacionalista han puesto en marcha un plan para movilizar al electorado de nueve meses de duración, calcado del que desarrolló el equipo de Obama, utilizando de manera sinérgica la movilización a través de internet –estrategia 2.0– con una "ofensiva terrestre" más exitosa en este petit país, como demostró la era Pujol. Pero "Catalunya es un país pequeño, en el que la implantación de las nuevas tecnologías no está a la altura de EE.UU. En el equipo de Mas hay enamorados de las nuevas tecnologías pero aquí está demostrado que el contacto directo con la gente da mejores resultados", sostiene Álvaro.


Así, estos días, la página web de la formación nacionalista anuncia con grandes letras que "Comença el canvi", y refuerzan el mensaje con una cuenta atrás de días, horas, minutos y segundos con final en el 28-N. Es una forma de arrojar ilusión a los correligionarios y de advertir a los rivales de que su suerte está echada y que el relevo es inevitable. El cambio se ha convertido en el claro mensaje de CiU, el "ley motive" de su campaña, como lo fue para Obama en su agotador camino electoral. Pero "el recurso del cambio es muy típico y lo utilizan todos los partidos que se encuentran en la oposición", asegura Albert Medrán.


En la estrategia de los convergentes se advierte la mano del director de campaña, David Madí, enamorado de las arquitecturas electorales que se llevan en EE.UU. y sabedor de que si algo le puede venir bien a Mas en esta hora es aplicar unas gotas de "obamización" a su discurso y a la batalla previa a las urnas. También en el PSC tratan de enarbolar el cambio, pero en CiU saben que en la acera de enfrente no pueden basar la estrategia en ese sustantivo, resultaría incoherente o poco creíble tras ocho años de lo mismo.


El 5 de noviembre de 2008, Obama proclamaba: "El cambio ha llegado a América", lo hacía en su discurso ante miles de seguidores congregados en la gran fiesta organizada por los demócratas en el Grant Park de Chicago. El candidato afroamericano no sólo ganó las elecciones, sino que lo ha hizo por mayoría abrumadora, el primero que lo conseguía desde las elecciones de 1996. Mayoría es a lo que pretende CiU en estos comicios, algo que sólo es posible "mediante la movilización de los descontentos", y lo reclaman sin reservas para que el cambio sea posible, como lo fue para Obama.


Los estrategas de Mas también se han inspirado en otras fórmulas que aportaron éxito al candidato norteamericano en su campaña. Sin ir más lejos, mediante las insólitas "DOC Session" (Diàleg Orientat al Canvi) que el líder nacionalista acuñó bajo el envoltorio de un nuevo formato de míting político y que son una representación a la catalana de los mítines descorbatados, micrófono en mano, con libertad de movimientos en el escenario, que Obama reprodujo por decenas de ciudades de EE.UU.


A través de este formato, con eventuales diálogos con el respetable, el líder de la oposición se propuso acercar a la parroquia su visión del cambio. Preparaba el terreno. El estilo "DOC Session" constituye una puesta en escena de inspiración norteamericana que reportó acercamiento, seguridad y confianza a Obama y que, por supuesto, Mas necesita calar en el corral del voto más urbano, allí donde CiU se ve superado por el socialismo catalán. El telón sigue abierto, hasta el 28-N.
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