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Argentina: ¿Quién quiere ser presidente?

Elecciones 2011. El kirchnerismo se une y la oposición se divide Cristina es la favorita para representar al oficialismo; Duhalde, Macri, Carrió, Alfonsín, Cobos y Solanas serían sus posibles rivales

La forma de moverse en el poder que caracterizó a Néstor Kirchner, cuya premisa fundamental consistió en convertir la división entre oficialismo y oposición en una pelea de buenos y malos, es una constante de la historia política argentina.
Pero al aproximarse el año electoral las cosas son distintas. Ya no serán solo dos los bandos que se enfrenten. Como es de esperar, los detractores del gobierno "K" se parten en mil pedazos. Sus posiciones, sumamente antagónicas -radicales, radicales disidentes, justicialistas disidentes, independientes, socialistas-, tornan imposible la creación de un frente único.
Del otro lado, la muerte de Kirchner unió al Partido Justicialista (PJ) que él presidía. Sus partidarios cerraron filas tras Cristina Fernández, que duplicó su popularidad -de apenas un 25%- ni bien la viudez llegó a sus días. Según el Centro de Estudios de Opinión Pública la presidenta hoy tiene de su lado al 46% del electorado.
Pero los crecientes conflictos sociales, por las ocupaciones de varios predios públicos y privados en Buenos Aires durante las últimas semanas, provocan temor en la cúpula oficialista que lidiará con la difícil tarea de mantener estas cifras en 2011. La inseguridad también es un inconveniente, aunque Fernández se muestra fuerte y la semana pasada ordenó que 6.000 gendarmes salieran a patrullar los barrios más afectados de la capital. El plano económico es otra prueba de fuego con la que se enfrentará el kirchnerismo, cuya realidad se habría disimulado durante estos últimos años con la supuesta manipulación de datos ejercida por el INDEC. La inflación creció un 24% en 2010, estiman consultoras privadas. De esta manera el país se coloca entre los diez peores del año. El instituto estadístico oficial, en tanto, sostiene que este número no sobrepasa el 11%. Por otro lado, en marzo comienzan las negociaciones salariales con los sindicatos -el PJ tiene a su favor que el principal de ellos, la CGT, tiene raíces peronistas-.
De todos modos, lo cierto es que Fernández sigue siendo la gran favorita para representar al Frente para la Victoria -coalición que forman el justicialismo, fundado por el Gral. Juan Domingo Perón, y otras pequeñas fuerzas políticas- en las presidenciales que se celebrarán el 23 de octubre. "En principio, Cristina sería la candidata. Aún cuando vivía Néstor nosotros sabíamos que uno de los dos ocuparía ese lugar", señaló a El País el apoderado del PJ, Jorge Landau. El fallecido ex mandatario fue el primero en lanzar su candidatura hacia las presidenciales. Afiches con su rostro y con la leyenda "Kirchner 2011" estuvieron pegados en los muros de todo el país desde mediados de 2010 y hasta octubre, cuando la muerte interrumpió su campaña.
"Cristina va a ser la candidata siempre y cuando conserve estos niveles de popularidad. De lo contrario, el justicialismo va a poner a otro que sea capaz de ganar", señala el periodista de La Nación, acreditado en la Casa Rosada, Mariano Obarrio. El justicialismo tuvo representantes tanto de derecha como de izquierda en el principal cargo de poder -de Carlos Menem a Kirchner-, consecuencia de la esquizofrenia política que caracterizaba a Perón. En caso de que Fernández no muestre posibilidades de ganar la elección, no es descabellado pensar en nuevos candidatos que defiendan la bandera del partido.
"El que más entero está después de Cristina es (el gobernado de Buenos Aires, Daniel) Scioli. Tiene un hambre bárbara, le dan un espacio y se manda. Después está Carlos Reutemann; pero esa es una apuesta al aire, nunca se animó a competir", explica Obarrio. El propio Scioli expresó en octubre, días antes de la muerte de Kirchner, que le gustaría ser candidato, y su hermano afirmó que lo sería. Su estilo conciliador hace que, a diferencia de la presidenta -de un temperamento mucho más fuerte-, cuente con una buena imagen dentro y fuera del kirchnerismo.
Disidencia. El lunes Duhalde se sumó a la carrera política. Lanzó su candidatura de la mano de un nuevo partido: el Peronismo Federal. "Argentina está sedienta de paz", dijo en su discurso el ex presidente, que tomó las riendas del país en medio de la crisis política que se engendró en 2001 durante el gobierno de Fernando de la Rúa. El ex mandatario y ex líder del PJ, que ya le tendió la mano a Scioli para que lo acompañe de cara a 2011, decidió presentarse con este nuevo partido para no arriesgarse a disputar unas elecciones internas con Fernández dentro del justicialismo y, según expresó, por temor a que -como se denunció en las legislativas de 2009- el kirchnerismo utilice todo el aparato político en función de la campaña.
"Quiere ir directo a la final. De todos modos puede ser que tenga que enfrentarse a (el jefe de gobierno porteño, Mauricio) Macri", vaticina Obarrio. El PRO, liderado por el ex presidente de Boca, cuenta con varios peronistas disidentes entre sus seguidores y podría unirse al Peronismo Federal. Francisco de Narváez, que le ganó las legislativas en Buenos Aires al propio Kirchner con la camiseta del partido macrista, ya se acopló a la fuerza de Duhalde.
"Todas las posibilidades existen. A nivel nacional el PRO va a hacer una convocatoria amplia para juntarse con otros sectores. Hay muchos que coinciden con nuestro diagnóstico de la situación y con nuestra propuesta. Macri tiene ganas de hacer un aporte al país, de ser el candidato, pero a veces no depende solo de uno", señaló a El País el diputado del PRO Martín Borrelli.
"Todavía no está claro si Macri va a ser candidato a presidente o si va a intentar la reelección como jefe de gobierno. El problema es que todavía no se convenció de que no tiene chances. Él es un fenómeno porteño sin estructura en el resto de el país", sostuvo Obarrio. "Sin estructura nacional, parece esperar que el peronismo disidente opte por él, pero ello resulta difícil", agrega por su parte el director del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría, el analista político Rosendo Fraga.
La imagen del ex presidente de Boca, por otro lado, podría recibir un coletazo en los sondeos debido a la crisis por las ocupaciones, que afectaron sobre todo a predios ubicados en la Capital que él gobierna. Allí se registraron tres muertes de civiles. "No le tememos a un costo político. Lo que sucedió es consecuencia de las faltas de viviendas, y ese es un problema que no supo solucionar el gobierno kirchnerista", se defendió Borrelli.
Radicales diseminados. La alianza que unió al radicalismo con la Coalición Cívica de Elisa Carrió en las legislativas de 2009, el denominado Acuerdo Cívico y Social, ya es historia. Hace pocas semanas "Lilita" lanzó su candidatura divorciada del partido de Leandro Alem, evitando, igual que lo hizo Duhalde en el justicialismo, una interna que le podría haber quitado las posibilidades de presentarse en octubre. "Ella tiene a su favor dos buenas elecciones. Obtuvo 16% en 2003 y 23% en 2007. Mantiene una buena imagen y una voz potente en el escenario político. Pero genera dudas en materia de gobernabilidad y tiene limitaciones a la hora de construir alianzas", señaló Fraga.
Tras la salida de Carrió, el radicalismo quedó partido por el liderazgo de tres candidatos: Ricardo Alfonsín -hijo de Raúl, el fallecido ex presidente que tomó las riendas del poder tras la dictadura militar-, el vicepresidente Julio Cobos -que volvió al partido luego de separarse del kirchnerismo tras el conflicto en 2007 entre Cristina y el campo- y Ernesto Sanz -actual presidente de la Unión Cívica Radical-. El hasta ahora favorito, según los sondeos, es Alfonsín. Su vocero, Pablo Galeano, señaló a El País, como quien recita un jingle de campaña, que su propuesta política es "continuar lo que se hizo bien, cambiar lo que se hizo mal y comenzar las cosas que no se han hecho".
"Alfonsín tiene a su favor la imagen de su padre, pero en ello está también su vulnerabilidad: las dudas sobre la gobernabilidad que acompañan a su partido -De la Rúa, que se escapó en un helicóptero de la crisis de 2001, era radical- y el fracaso de su padre, renunciando anticipadamente por la hiperinflación. Además, no ha tenido una carrera política ni experiencia de gobierno", explica Fraga. Alfonsín, por otra parte cuenta con el apoyo del socialismo, e incluso uno de sus principales referentes, el gobernador de Santa Fé, Hermes Binner, ya se menciona como posible candidato a vice en la fórmula radical.
El otro. También está Proyecto Sur, el partido liderado por el cineasta Fernando "Pino" Solanas, que fue uno de los primeros en lanzar su candidatura, pero que según los sondeos caerá en el último o penúltimo lugar. Misma suerte que le esperaría a la fuerza política de Carrió. "Tiene a su favor la imagen de honestidad. En su contra están también las dudas de gobernabilidad y la falta de estructura política", advierte Fraga. Solanas busca obtener el apoyo de otros pequeños partidos: el Socialismo, el GEN de Margarita Stolbizer -que representó en Buenos Aires al extinto Acuerdo Cívico y Social en las legislativas- y al Partido Nuevo contra la Corrupción, del intendente de Córdoba y ex justicialista, Luis Juez.
Los comicios de 2011 son los primeros que se realizarán en función de las nuevas leyes electorales argentinas, que implican la realización de internas con voto obligatorio. Estas se llevarán adelante el 14 de agosto. Las reglas establecen también que solo habrá un mes para la campaña. Elegidos los candidatos, el 27 de octubre se realizarán las presidenciales. Para ganar en primera vuelta se debe obtener el 40% de los votos, y 10 puntos de ventaja sobre el segundo. Si nadie lo logra habrá balotaje.
Con las cartas que se mostraron hasta el día de hoy, entre Fernández, Scioli, Reutemann, Duhalde, Carrió, Alfonsín, Cobos, Sanz y Solanas está el nuevo presidente de los argentinos. Pero no se puede descartar que un nuevo candidato salga a la luz. A diez meses de las elecciones de 2003 muy pocos sabían quién era Néstor Kirchner.

Las cifras

65% Es el porcentaje de popularidad que tiene Fernández según un sondeo reciente del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP).
46% Según CEOP, este porcentaje del electorado dice que votará por Fernández en 2011. De esta manera ganaría en primera vuelta.
52% De los argentinos cree que la inseguridad se mantendrá en los niveles actuales en 2011; 33% cree que empeorará, según Gallup.

Candidatos

Frente para la Victoria.
Fernández representaría a la alianza peronista.
Peronismo Federal
Duhalde ya se lanzó como candidato del partido de peronistas disidentes.
PRO
Macri sería el candidato; no se descarta una unión con Duhalde.
Radicalismo
Alfonsín, Cobos y Sanz se enfrentarán en las internas.
Coalición Cívica
Carrió lo intentará por tercera vez.
Proyecto Sur
La pequeña fuerza de "Pino" Solanas tampoco pierde las esperanzas.

Raúl Alfonsín

1983 - 1989 (Radical)
El fallecido líder cargó con la difícil tarea de tomar las riendas tras la dictadura. Sus seguidores lo recuerdan por el juicio a las Juntas Militares y el tratado de paz con Chile. Sus detractores lo critican por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, y por la hiperinflación que lo llevó a abandonar el poder prematuramente.
Carlos Menem
1989 - 1999 (Peronista)
Gobernó dos veces consecutivas gracias a una reforma constitucional que él mismo impuso. Logró parar la crisis económica con una política de privatizaciones que tocó varios sectores del Estado. Hoy está procesado por una ilegal venta de armas a Croacia y Ecuador, y la justicia lo investiga por otros casos de corrupción.
Fernando de la Rúa
1999 - 2001 (Radical)
No terminó su mandato. Escapó con un helicóptero en medio de las protestas sociales de 2001. Está procesado por el pago de coimas en el Senado, con el objetivo de que se vote una ley de Reforma Laboral en 2000, y por las más de 30 muertes que se generaron luego de la represión policial en las manifestaciones por la crisis.
Ramón Puerta
20/12/01 - 23/12 (Peronista)
Tras la huida de De la Rúa, Puerta asumió como Presidente provisional del Honorable Senado de la Nación en ejercicio del Poder Ejecutivo, un cargo que contempla la Constitución Argentina para casos atípicos como el que se vivió en 2001. El país estuvo bajo el mando de este justicialista durante apenas 48 horas.
A. Rodríguez Saá
23/12/01 - 30/12 (Peronista)
Fue designado por el Congreso como presidente por 90 días, hasta que se llamara a elecciones, pero solo duró una semana. En el poder declaró el default financiero, pero pocos días después se descubrió que pagó US$ 150 millones al FMI. Protestas callejeras y críticas en la interna del PJ lo obligaron a abandonar el cargo.
Eduardo Camaño
30/12/01 - 1/1/02 (Peronista)
Tras la partida de Saá y por la falta de vicepresidente y la renuncia del jefe del Senado -Puerta-, debió asumir el jefe de los diputados, Eduardo Camaño. En el cargo convocó a la Asamblea Legislativa para que elija a un presidente que se desempeñara en el cargo hasta las elecciones nacionales. Camaño gobernó apenas dos días.
Eduardo Duhalde
2002 - 2003 (Peronista)
El que fue el principal contrincante de De la Rúa en 1999, asumió la presidencia elegido por la Asamblea General. Logró parar la crisis devaluando la moneda y pesificando los depósitos bancarios. Con estas medidas, se pasó de una caída del 10,9% de PBI en 2002 a un crecimiento del 5% en el primer trimestre de 2003.
Néstor Kirchner
2003 - 2007 (Peronista)
Llegó al poder apadrinado por Duhalde. En su presidencia el índice de pobreza bajó de 53% a 22% y la desocupación de 23% al 8% (aunque la oposición desconfía de estas cifras del INDEC). Y canceló la deuda externa con el FMI de 9.500 millones de dólares. También es recordado por sus políticas en materia de DD.HH.
Fuente:
El País Digital

1 comentarios:

Pujol Alejandro dijo...

Cuanta opereta en contra de Pino Solanas.
Se van a llevar una sorpresa como en las legislativas.

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